Cristina y la Fábrica de sonrisas


Cristina es alta, morena tanto de piel como de cabello, tiene una amplia y blanquísima sonrisa y una mirada puntiaguda, chispeante, con un algo travieso que no se pierde del todo cuando empieza a hablar de su trabajo y se pone seria.

Desde pequeña tenía claro que su vida profesional giraría entorno a la medicina, empezó pensando que quería ser cirujana. - ¿De qué? Le pregunto.

Pues entonces no lo sabía pero que me gustaba era abrir algo y volver a cerrarlo, lo tenía claro. Ríe mientras me lo explica.

La verdad es que no puedo evitar imaginármela con un tenedor en una mano y un cuchillo en la otra y con una expresión un poco inquietante, se lo digo y nos reímos las dos. Pero nada más lejos de la realidad.

Llega mi obligado café y un mini de jamón y para ella un café con leche y un croissant, de chocolate, que hemos venido a pasarlo bien.

Seguimos la charla, -¿Cómo de cirujana, pasas a odontóloga?

Pues mira, quizás suene curioso pero es tal cual te explico. Resulta, que mi abuelo era pastor, y el pobre hombre no tenía dientes y yo siempre que le veía quería ponérselos, debe ser que ya llevaba la profesión en el subconsciente sin saberlo, porque a los años, me matricule en odontología, además una de las asignaturas era Cirugía Oral, o sea, que ya tenía el pack completo, dientes y bisturí.

Pero al empezar me dí cuenta de que la cirugía no era lo que yo pensaba, era un poco como, abrir, enganchar, pegar y cerrar, por eso la dejé y entonces descubrí la Ortodoncia, que me fascino. Ahora ejerzo de Odontóloga y Ortodoncista.

¿Pero por qué? ¿Qué interés puede tener para alguien verle la boca a otra persona? Y ya no te digo lo que debes oler de vez en cuando.

Se ríe y empieza a contestarme.

- No te creas, no es para tanto. La contestación a la pregunta es a la vez compleja y simple. Me fascino todo lo que implica tener una boca sana, no solo los dientes, porque cuando nos referimos a la odontología lo habitual es pensar única y exclusivamente en dientes. Pero nuestra boca no solo esta formada por piezas dentales, también están las encías, el paladar y la lengua, la gran olvidada como la llamo yo.

No puedo evitar sorprenderme yo misma, porque es cierto, nunca me había planteado “la boca” tal como ella me lo acababa de plantear, mi visión siempre han sido un montón de dientes y además con unas cuantas caries.

¿La gente va al dentista todas la veces que sería necesario?

No, la verdad es que la gente suele acudir al dentista cuando sufre dolor de boca y entonces es imprescindible.

¿Y no piensas que el motivo puede ser también económico? Pensar en dentista es pensar en dolor de boca y de bolsillo ¿Por qué son tan caros los dentistas?

No voy a decir lo contrario. El ramo de la medicina no es barato, pero hay muchos tratamientos que están incluidos por mutuas, y algunos por la seguridad social, eso hace que para el paciente no sea tan evidente el coste directo del tratamiento. Si que podemos encontrar que hay procedimientos odontológicos, normalmente los más complicados y costosos, que están excluidos o solo franquiciados. De todas maneras, y no es una excusa, muchos de los tratamientos más caros podrían evitarse con la prevención y la revisión anual de la boca, que son visitas mucho más asequibles, y ya no solo eso, sino que además se podrían evitar muchos problemas adicionales provocados por enfermedades bucales.

¿Crees que somos conscientes de la importancia de tener una boca sana, y en lo que puede afectar a nuestra salud el no tenerla?

Realmente no, pero es más que nada por una falta de información. ¿Sabías que la falta de una pieza en la boca puede llegar a generar cefaleas, migrañas y hasta dolor de cervicales? (De nuevo mi cara de sorpresa, parezco el emoticono ese de los ojos desorbitados). Cuando perdemos una pieza bucal, la boca, busca compensarla “girándose”. La dentadura se mueve, intentando “tapar” ese hueco que se ha producido, esto puede llegar a generar que la musculatura y los huesos pierdan su “equilibrio” natural, provocando otras molestias en el resto del cuerpo. (Simplemente alucinante, nunca me lo hubiese pensado) Y ya no digamos oclusiones incorrectas (morder mal), complicaciones con la diabetes - ¿Diabetes? (Aquí casi se han girado los de la mesa de al lado) Si, los problemas en las encías pueden descompensar la diabetes e incluso agravar problemas de corazón. Y otras enfermedades o patologías, incluso afectaciones a la hora de hablar, pero ahí ya tiene mucho también que ver la lengua.

¿Por qué dices que la lengua es la gran olvidada? Yo me lavo los dientes cada día, pero no se me ha ocurrido nunca cepillarme la lengua, fallo mío, pero en que interviene la lengua en mi boca aparte de para tragar ¿Qué pasa con ella?

Solo un apunte, la forma de nuestra boca y nuestra mandíbula, depende de los músculos y entre ellos la lengua, a partir de ahí, fíjate que importancia tiene. Ella es la base que hará que nuestra boca y nuestros maxilares sean más grandes o pequeños. En función del apoyo de la lengua en el paladar, nuestra mandíbula se desarrollará de una forma u otra. Tú (esto va por mí) por ejemplo, así mirándote diría que tienes la boca pequeña, lo que ha hecho que tu mandíbula inferior se retirara hacia atrás y tuvieras un mentón más fuerte, seguramente respiras mucho más por la boca que por la nariz, eso hace que mantengas los labios levemente entreabiertos, en tu caso a nivel externo no se aprecia, también puedo decirte que es probable que cuando tragas no lo hagas de forma correcta poniendo la lengua en el paladar, eso hace que influya en los músculos de tu cuello y mandíbula.

(Tengo que decir que llegadas a este punto estuve a punto de pedirle que me leyera las líneas de la mano, me dejo K.O, y eso tomándonos un café, imagínate si quedamos a comer. O voy a su consulta. Fantástico)

(Sigue Cris) La lengua debe estar suavemente apoyada en el paladar, tonificada, al igual que los labios y eso hará entre otras cosas que podamos pronunciar de forma correcta. No olvidemos que tanto la lengua como los labios son músculos. Fíjate que cuando alguien va al logopeda porque no pronuncia bien algún fonema, si no hay otros problemas adicionales, una de las cosas que le harán hacer son ejercicios para tonificar la lengua y los labios. Y además le enseñarán a colocar correctamente la lengua en el paladar. Hay gente que no puede evitar que la punta de la lengua sobresalga de la boca, eso sucede porque esta poco tonificada, y en lugar de tenerla apoyada en el paladar, cae, lo que implica que puedan provocarse alteraciones en la oclusión entre ellas, la mordida abierta. Si la lengua no se coloca en el paladar la mandíbula se echa hacia atrás y entonces no puedes mantener la boca cerrada del todo ¿Pruébalo? Pon la lengua hacia abajo y verás como se te abre la boca. (¡Pues es verdad, probadlo vosotros, veréis!).

¿Entonces, una conclusión lógica es que entre los dentistas y los logopedas tiene que haber colaboración?

Eso para mí es lo ideal, yo trato con dos o tres logopedas sobretodo cuando se trata de niños, aunque en adultos también podemos aplicar tratamientos o ejercicios para solucionar estos problemas de tonificación.

¿Eso podría mejorar la expresión de la cara de algunas persona, no?

El tener una musculatura con una buena tonificación y en su debida posición al comer, hablar, respirar... hace que los maxilares puedan crecer y desarrollarse correctamente, con lo que los dientes pueden colocarse mejor y ocluir de forma correcta. Además de tener una mejor armonía facial con lo que mejora la estética.

¿Qué le importa más a la gente, tener una dentadura bonita o una dentadura sana?

Vivimos en un mundo donde el aspecto exterior es importante, es fácil pensar que es más agradable ver a una persona con unos dientes blancos y limpios que con manchas y estropeados. A uno mismo le otorga más seguridad y lo habitual es que una persona con la dentadura sana, luzca unos dientes bonitos, significa que cuida su boca.

Volvamos a los dientes. Una pregunta evidente ¿Qué es la caries y como se produce?

Así de carrerilla, la caries la produce una bacteria llamada estreptococo que a través del azúcar que consumimos crea ácidos que desgastan o se “comen” el diente. Tal cual.

- Imaginación al poder pero me imagino aquel videojuego que había, el de los comecocos, pues lo mismo. En fin sigamos ¿Cómo madre que soy, me interesa muchas veces más la boca de mis hijos que la mía? ¿Es cierto que la genética influye en el hecho de tener más o menos caries?

La caries es una enfermedad multifactorial, quiere decir que depende de muchos factores, entre ellos están la genética, el azúcar, el ph de la saliva, la higiene…

Pero también hay formas de “contagiar” la caries, mejor dicho, contagiamos a nuestros hijos de la bacteria sin darnos cuenta ¿Cómo? Mira, esta lo que llamamos la caries del biberón, que se llama así porque aparece en niños de forma muy temprana, se produce porque algunos padres añaden sin ser conscientes de lo que supone, azúcar al bibe de sus niños para que les sea más agradable tomárselo. Lo dientes no se ven, pero no significa que no estén, aún no son visibles porque se están formando bajo las encías y en cuanto aparecen la caries los ataca. Otra forma de que tú “contagies” caries a tu hijo es soplando en su comida para que se enfríe ¡Curioso, verdad! Pues es totalmente lógico, si tú tienes caries, significa que tienes estreptococos en tu boca y cuando soplas lo pasas a la comida de tu niño, este la come y puede llegar a infectarse. (Aquí mi más total silencio y sorpresa por todo lo que estoy descubriendo) Son bacterias, igual que un resfriado, gripe… se pueden transmitir de unos a otros.

Entonces, lo de coger el chupete de tu hijo, ponértelo en la boca, y dárselo al niño, mejor lo dejamos estar ¿No? Y ya no te digo a los que encuentren pareja, primero el historial médico dental y luego de besos ya hablaremos.

Pues sí, me contesta mientras nos reímos. (Te imaginas – ¿Y tú, tienes caries?)

A por otra pregunta ¿Cuándo se debe llevar a un niño al dentista?

En el momento que aparecen los dientes, hacer no haremos mucho, a no ser que tenga algún problema como la caries del biberón pero si que podemos controlar como evoluciona toda la boca, dientes, encías, la lengua, el paladar, la forma de la mandíbula y sobretodo el dentista enseñará a los padres cómo deben cuidar la boca de su hijo para evitar problemas posteriores.

Ahora algo que todos deberíamos hacer cada día, lavarnos los dientes ¿Lo hacemos bien? ¿Y cuál es el cepillo más adecuado?

Debemos lavarnos los dientes como mínimo dos veces al día, y si lo hacemos por la noche, antes de irnos a dormir. Es tan fácil como crearnos el hábito desde pequeños. Por suerte cada vez estamos más por la labor y además lo hacemos mejor. Y en el caso de dudas pregúntale a tu dentista y él te explicará como hacerlo.

El cepillado correcto es diente por diente, yo recomiendo un cepillo medio, ya que los más suaves no suelen limpiar muy bien pero si son los adecuados para después de una cirugía y los fuertes pueden rayar el esmalte y las encías. El cepillo, en mi opinión, es indistinto si es manual o eléctrico, esta claro que el eléctrico es más cómodo y es más fácil poder cepillarse bien. Yo si que aconsejo a mis pacientes que elijan un cepillo con las púas entrecruzadas y las del principio más largas para poder limpiar mejor la parte interior del diente. El cepillado correcto debe realizarse por la parte externa, interna y en la parte oclusal es decir la base del diente, por donde mordemos. Y luego también la lengua. El último paso sería pasarnos el hilo dental o cepillos interdentales específicos para los espacios entre los dientes.

Debemos cepillarnos un mínimo de dos minutos. Nunca mojaremos el cepillo antes del cepillado y es mejor no enjuagarse, solo escupir el exceso de pasta, ya que si no, nos llevamos el flúor de la boca. ¡Nunca debemos tragarnos el exceso de dentífrico! El exceso de flúor es tóxico, eso debemos tenerlo muy en cuenta.

¿Los colutorios o enjuagues bucales, donde quedan en este proceso?

Si te has cepillado bien la boca, pasado un hilo dental, el colutorio es un más a más que en un momento dado tampoco sería obligatorio.

¿Y la pasta de dientes, de farmacia o de supermercado?

La mayor parte de las pastas de dientes que se venden en el mercado son válidas, cuando alguien adquiere un dentífrico tiene que mirar ante todo que lleve flúor que es lo que le “limpiará de bacterias” la boca. En la actualidad existen pastas de dientes llamadas naturales que no llevan flúor, yo tengo pacientes que han dejado de utilizarlas para pasarse a las “convencionales”, quiero decir con flúor. Siempre hablo desde el punto de vista de una boca sana. En caso de algún problema, infección o demás el dentista te recomendará que dentífrico y cepillo es el más adecuado.

¿Entonces el flúor es lo importante a la hora de elegir un buen dentífrico?

Para una buena protección ante la caries, si. Los dentífricos que podemos adquirir en el mercado están reglados en la cantidad correcta de flúor. También te puedo decir que hay pasta de dientes según la edad, para los niños, de 0 a 6, de 6 a 12 y para adultos. Ahora te hago yo a ti una pregunta ¿Alguna vez te has parado a mirar la composición de tu dentífrico? (Tengo que decir que no, pero seguro que la leeré esta noche mientras me lavo los dientes)

Las pastas de dientes blanqueantes ¿blanquean?

No, si es cierto que pueden sacar algunas manchas, pero blanquear como lo que entendemos volver a tener los dientes impolutos, no.

Es cierto que el bicabornato ¿Es bueno para la limpieza de la boca?

No tiene flúor, con eso lo digo todo. Existen productos muy buenos en el mercado para una correcta limpieza de la boca. Si que quita manchas, pero yo no lo usaría de forma habitual.

¿Se puede evitar la caries?

Si, con una buena higiene, prevención, una correcta alimentación que no incluya muchos azúcares, podremos evitar muchas caries. Hay que tener en cuenta que la odontología tampoco es una ciencia exacta y hay factores que influyen como puede ser la genética o el PH de la saliva de cada persona. El PH ácido favorece la aparición de la caries y del sarro.

¿Una de las “quejas” habituales que oímos cuando vamos al dentista es, “iba por una caries y me han encontrado cuatro más”? ¿Esto por qué?

Vale ¡Esto es cierto! Y te puedo contar que no es justo para nosotros como profesionales pero te lo voy a explicar con un ejemplo. Imagínate que tu médico de cabecera te hace una analítica porque quiere mirarte el colesterol, pero lo habitual es que además del colesterol ya que estas puesta, te pida otros niveles para controlar, tiroides, ácido úrico, etcétera y en el resultado sale, que además de colesterol tienes ácido úrico, por decir algo. Lo lógico, será que te informe de todo lo que él vea anómalo o ¿Preferirías que solo te contara como tienes el colesterol? Pues los odontólogos hacemos lo mismo, tenemos la obligación de informar al paciente del estado total en que vemos su boca, otra cosa es, que luego tú, decidas o no solucionarlo, pero por ética profesional debe informarse al paciente. (Realmente es verdad, yo quiero que mi médico sea de la especialidad que sea me informe de lo que vea mal en mi cuerpo)

¿Hay que revisarse la boca cada año?

Depende de cada uno pero recomiendo que sí. En los niños sería importante sobre todo a partir de los 5 hasta los 8 que es la edad, en la que empiezan el recambio dental habitual del cambio de dentición, para controlar que todo salga bien. En los niños a partir de los 8 años y hasta que acabe el recambio es recomendable cada 6 meses. En los adultos dependerá de las necesidades de cada uno. Hay personas que con una limpieza de boca al año tienen suficiente, otros es recomendable cada seis meses y otros pueden llegar a necesitarla cada año y medio. Eso es en función de lo que tu médico, que te conoce, considere.

¿Cuándo vamos a un dentista por primera vez, cuál sería el proceso correcto?

Yo te cuento lo que hacemos en nuestra clínica. Lo primero es informarnos de la historia médica del paciente, tenemos que saber si esa persona tiene diabetes, hipertensión, alergias, problemas de corazón y cualquier anomalía que puedan alterarse con alguno de nuestro tratamientos, es básico poder tener una ficha lo más completa, aunque a veces para el paciente sean cuestiones absurdas o no tengan nada que ver con la intención a la que acude al dentista, a nosotros nos da mucha información para saber que medicación o tratamientos podemos administrar sin problemas.

Ahora quiero hacerte dos preguntas, que creo son por los motivos más habituales que alguien puede ir al dentista. ¿Qué es un empaste? ¿Y matar un nervio?

Como he comentado la caries esta provocada como he dicho por una bacteria, un estreptococo (hasta el nombre es feo) que utiliza el azúcar para crear unos ácidos que se van “comiendo el diente”, lo que produce un agujero en la pieza, entonces nosotros lo que hacemos es, primero, limpiar al máximo la zona para eliminar la bacteria hasta llegar a diente sano y segundo cubrimos la parte dañada con una pasta, para de nuevo darle la forma correcta al diente, eso sería explicado de una manera simple, el empaste.

Lo que llamamos coloquialmente Matar el nervio es una endodoncia. Cuando el nervio está afectado, ya sea por caries o por cualquier otra razón, se inflama y ello provoca el dolor. Ese dolor está provocado por la presión que soporta el nervio al estar inflamado dentro de una cavidad tan pequeña como es un diente. Cuando la inflamación es persistente el nervio puede necrosarse, vamos que se muere. Entonces el odontólogo lo retira del diente, limpia los conductos por los que pasaba y luego los rellena con una pasta especialmente indicada para ello y así restablecer el equilibrio en la pieza y en la boca.

¿Entonces, cuando se dice que primero hay que poner antibiótico para poder matarte el diente, es correcto?

El uso de antibióticos es para reducir o eliminar la infección que ha provocado la necrosis del nervio y los antiinflamatorios reducen la inflamación y a veces puede ser necesario recetar tanto unos como otros para poder aplicar anestesia sin problemas, ya que con inflamación no hace efecto. En casos de dolor muy agudo en los que el nervio no está necrosado la anestesia no "coge bien" debido a la gran inflamación por lo que hay que anestesiar directamente el nervio, eso duele mucho, ya que hay que acceder a él sin que se haya dormido.

¿Entonces, si tenemos dolor de muelas, que hacemos, tomar iboprufeno para aliviar el dolor ya basta?

Solo hay una respuesta plausible para esto, ves inmediatamente al dentista.

¿Si, pero en un momento de aquellos que no puedes más, que hago?

Si te tomas un iboprufeno durante un rato quizás alivies al dolor al bajar la inflamación y con ello la presión, pero la infección sigue ahí, repito, vete al dentista. (Más claro agua, al dentista)

¿Cuándo podemos pensar que tenemos un nervio inflamado?

A la primera señal de dolor aunque sea leve, tendríamos que ir al dentista, esto es como todo, el principio de una inflamación es mucho más fácil de tratar y menos molesta para el paciente, si dejamos que pase el tiempo se va agravando y todo lo demás también. Es como cuando tienes fiebre, tú no esperas a tener 40 grados para ir al médico, vas antes ¿Verdad? Pues con la boca tiene que ser igual. Una de las señales que te da el cuerpo es la sensibilidad, si cuando tomas algo frío te duele la boca, significa que tienes un nervio inflamado, si te molesta tanto el frío como el calor, ¡de verdad! Ves al dentista es señal de verdaderos problemas, te ahorrarás un mal rato.

¿Y por qué hay veces que te han matado el nervio y puede volverte a doler, si ya no tengo sensibilidad en el nervio por qué vuelvo a tener dolor?

El diente ya no tiene nervio y no puede doler pero sí todas las estructuras de alrededor del diente. El mismo diente puede volver a infectarse, por ejemplo por caries y afectar al tratamiento del nervio, o por problemas en las encías. Otro motivo sería el hecho de que el diente tiene multitud de canales , unos muy estrechos, en los que puede quedar alguna bacteria latente que puede volver a reproducir la infección al cabo del tiempo. Como con los resfriados, todos nos resfriamos, a veces en las partes altas, garganta, otitis, anginas y otras en cambio, la misma bacteria, puede provocar bronquitis, y eso no significa que tu médico haya equivocado el diagnóstico sino que tú sigues expuesto al medio y puede ser que vuelvas a recaer. Con la boca, sucede lo mismo. (Lógica aplastante, desde luego)

¿Me han puesto una funda? ¿Pero para qué sirve una funda?

Una funda recubre una pieza dental, por decirlo de una forma coloquial como un guante. Hay veces que cuando una muela o diente esta tan afectado por la caries o por una fractura es mejor reconstruirla con una funda para evitar fracturas, se limpia, se empasta lo más posible, pero para que quede con su forma original debemos poner una funda. También se utiliza en casos severos de bruxismo (rechinar de dientes) los dientes se desgastan tanto que para volver a tener su forma y aspecto normal debemos poner fundas, ya que además si no lo hiciéramos se da el caso de que la persona no pueda ni comer bien, también en caso de puentes, pérdida de una pieza, implantes, sustitución.

¿Cuándo decide un dentista quitar un diente?

Quitar una pieza a un paciente, en mi caso es lo último de lo último, solo en el caso de que la pieza este en un estado tan pésimo que sea imposible mantenerla, repararla o este tan afectada que solo traiga problema tras problema se procede a su extracción.

¿Otra pregunta esta vez más novelesca ¿Es verdad lo que sale en las películas de que en caso de asesinato, la policía, puede utilizar la dentadura para identificar un cadáver?

Si, si que es verdad, nuestro paladar es único, no hay dos iguales y nuestra dentadura igual. En nuestro caso las clínicas dentales tenemos la obligación de guardar los datos dentales de un paciente durante unos años. No estamos obligados a guardarlas por la legalidad forense, sino por cuestión legal de reclamaciones en cuanto a los pacientes. Pero en el caso de reclamarlas la policía forense estamos obligados a entregar todos los datos para una identificación.

Dos horas y cuarto después y aún no hemos ni empezado a hablar de ortodoncias, esto lo dejamos para otro día, que aquí también hay tema para rato y más preguntas sobre “dientes” y todo lo demás.

Sigue sorprendiéndome la pasión con la que las personas que estoy entrevistando me hablan de lo que hacen, como me piden disculpas por "enrollarse" cuando a mi solo se me ocurren que más y más preguntas, estoy encantada.

A Cristina le brillan los ojos mientras me contesta, gesticula para que yo pueda entender mejor todo lo que me cuenta, me sorprende con toda la información que me ofrece.

Hoy gracias a Cristina, me he dado cuenta de lo poco que se sobre algo tan importante como es mi boca.

Creo que nos hemos olvidado que el cuerpo no esta hecho a trozos sino que es un todo. Desde el dedo gordo del pie hasta el último de los cabellos.

Esta noche, me leeré la composición de mi dentífrico sin falta y me cepillaré correctamente los dientes y la lengua, por supuesto. Por el momento una gran sonrisa para todos.

Espero que os guste este artículo. Un saludo y gracias.

Puedes encontrar a Cristina en:

CENTRE DENTAL FRANCESC MACIÀ

CRISTINA CARRASCO IBARRA

ODONTÓLOGA - ORTODONCISTA

Pg Francesc Macià 76

08173 Sant Cugat del vallès

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Entrevista realizada por: La Escalera del Caracol


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