Importancia de la masticación en el desarrollo de los maxilares.

Updated: 6 days ago

Cada vez se habla más de la importancia de la masticación en el desarrollo de los huesos maxilares, el crecimiento facial y su relación con la postura corporal.


Niña masticando una manzana

La función crea al órgano y la necesidad crea la función, argumentó Jean Baptiste

Lamarck, uno de los grandes teóricos sobre la teoría de la evolución. En el ámbito que nos ocupa; los seres humanos tenemos la necesidad de alimentarnos y respirar, y por ello tenemos boca y nariz, así como faringe, laringe, estómago... Y la forma de ese órgano la determinará la función. Ya sea a lo largo de la evolución como en el crecimiento del propio individuo.



Un ejemplo de evolución: los seres humanos, a lo largo de la historia, hemos ido facilitando nuestra digestión con la cocción de los alimentos. Los alimentos cocinados son mucho más fáciles de masticar y digerir, por lo que nuestro sistema digestivo necesita menos energía para extraer los nutrientes necesarios para la vida y nuestro cerebro puede utilizar esa energía sobrante. Este hecho ha provocado que los maxilares de las personas sean cada vez más pequeños, y que cada vez veamos más pacientes con agenesias (falta de dientes) o microdóncias (dientes más pequeños). No

es necesario tener grandes dientes y mandíbulas para triturar unos alimentos que cada vez son menos duros.


En las últimas décadas hemos aumentado el consumo de alimentos procesados que han hecho que la masticación sea cada vez menos necesaria. Podemos alimentarnos gracias a un montón de productos procesados que no requieren de masticación alguna: purés, pasta, bollería, pan de molde...


¿Cómo aprendemos a masticar?


Podemos distinguir tres fases en las que un bebé aprende a alimentarse y, por lo tanto a masticar:

  1. Movimiento de avance durante la lactancia: durante la lactancia materna se crea el estímulo necesario para que la mandíbula, que nació retrognática (pequeñita y atrás), crezca hacia adelante y abajo.

  2. Movimiento lateral: al introducir los primeros alimentos el niño empieza a mover su mandíbula de forma lateral para poder masticar esas primeras texturas y poder extraer el jugo de los alimentos.

  3. Movimiento de rotación: al erupcionar los dientes de leche el niño tiene que aprender un movimiento de rotación más complejo, puesto que encuentra que cada diente tiene una función (unos cortan, otros desgarran y otros trituran).


Importancia de la lactancia materna


La lactancia materna tiene vital importancia en los procesos de respiración y deglución, así como en el desarrollo de la mandíbula y el maxilar superior, que no olvidemos que es el suelo de la nariz)


Durante la lactancia debe producirse un sellado completo de los labios del bebé alrededor de la areola mamaria, que permite al pequñ@ poder aprender a respirar por la nariz.



Además, la madíbula, para extraer la leche, debe realizar un movimiento de atrás a delante que estimula el crecimiento de la mandíbula en sentido longitudinal (hacia adelante).


Introducción de los primeros alimentos


Al dejar de amamantar a nuestro bebé debemos decidir qué tipo de alimentos vamos a darle.


Para determinar qué alimentos vamos a darle debemos preguntarnos ¿Para qué vamos a darle alimentos? Parece una pregunta obvia. Muchos contestarán: porque mi bebé tiene que crecer, y para ello necesita alimentarse. Y tienen razón, es el primer objetivo.


Ya hemos visto que la función crea al órgano, por lo que ya sabemos que la masticación va a determinar la forma de los huesos maxilares y de la cara en el futuro. Así que el segundo objetivo de introducir estos primeros alimentos va a ser que el pequeño aprenda a masticar.


En las últimas décadas la sociedad nos ha empujado a dar a nuestros pequeños productos triturados, desde leche mezclada con cereales a potitos y con ello impedimos que nuestro pequeño aprenda a masticar.


En esta fase deberíamos dar alimentos blandos que puedan ser masticados fácilmente pero que no sean triturados, por ejemplo:

- Dar fruta madura o fácil de masticar: pera, manzana, plátano, sandía...

- Hamburguesas o salchichas

- Pan de viena


Introducción de alimentos duros

Cuando nuestro bebé ya tiene sus primeros molares va a ser el momento de empezar a introducir la dieta dura e ir disminuyendo y prácticamente eliminando el uso de alimentos blandos.


La masticación de alimentos duros y secos favorecerá el desarrollo de los maxilares.


¿Cuándo se da una masticación equilibrada?


Una masticación equilibrada es aquella que se ejecuta de forma bilateral y alternante. Es decir la persona utiliza ambos lados para masticar indiferentemente. Los alimentos se deben cortar por los dientes de delante y triturar con las muelas de atrás.


Para conseguir una correcta masticación debe acompañarse con una correcta deglución (con los labios sellados y respiración nasal).



¿Cuáles son las consecuencias de una mala masticación?

- Falta de desarrollo de los huesos maxilares

- Apiñamientos dentarios.

- Crecimiento asimétrico

- Asimetrías óseas y faciales.

- Problemas de la articulación temporomandibular.

- Alteraciones digestivas

- Otras



¿Cómo se tratan los problemas debidos a una incorrecta masticación?

El mejor tratamiento es la prevención y el no necesitar un tratamiento.

La lactancia materna y una correcta alimentación favorecerán una correcta masticación.

En los casos en que no se desarrolle por si misma podemos ayudar a nuestros niños mediante RNO , una disciplina que tracta las causas de las maloclusiones mediante técnicas poco invasivas.


Lleva a tu pequeño a tu dentista infantil para que te ayude a que sus maxilares crezcan de forma correcta.






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